23/7/12

capitulo XIV: primer encuentro

Aquella tarde lucía el sol más radiante que nunca. La primavera había dado comienzo pocas horas antes y había entrado con fuerza en la pequeña ciudad.

Esther cerró la puerta sigilosamente y bajó de puntillas las escaleras de su casa. No quería que sus padres se enteraran de que se iba. Aquello supondría una bronca y lo sabía: estaba castigada sin salir porque sus notas habían bajado demasiado aquel último trimestre. Había intentado explicar a sus padres que aquel descenso de su rendimiento se debía a que aquel año era más difícil que otros pero en vano, sus padres sospechaban con el era el verdadero motivo de aquel cambio en las notas de su hija. Por supuesto que no era por eso, aunque claro segundo de bachillerato era difícil eso seguro.
Esther cerró la puerta de la calle y echó a correr. Había quedado con él secretamente. Necesitaba verlo. Era vital para ella, estaba enamorada y no lo podía ocultar.

Rubén estaba sentado en el mismo parque donde meses atrás fuera descubierto por Alicia con su mejor amiga. Había quedado con esta última. Hacía meses que llevaba enrrollado con ella aunque en realidad no sentía nada por la misma pero necesitaba tener a alguien ahi y sabía que Esther estaba dispuesta a todo con tal de estar con él. En fin si se cansaba de ella siempre podría recurrir a besos o lo que fuera y de nuevo la tendría enseguida comiendo de su mano. Era muy cruel pero las mujeres se lo merecían o eso pensaba él. Tal vez fuera así porque el destino ya se la había jugado una vez hacia mucho tiempo.

-¡Hola!-de repente una voz le sacó de sus pensamientos. Rubén miró en la dirección de donde provenía la voz. Era ella.

En el otro extremo de la ciudad un chico apagó su cigarrillo. Era el octavo del día. Miró el reloj era la hora. Se miró al espejo convencido de lo guapo que era a pesar de que apenas se percibía tal belleza con tanta roña como llevaba encima. Quedaban apenas tres horas para su cita con su última conquista, así que decidido fue al baño para asearse un poco, no quería asustarla. Se afeitaría aquella espesa barba un poco hasta dejarse perilla y se asearía. Con aquello sería suficiente.
Mientras tanto Alicia apagó su ordenador y cogió el libro que estaba leyendo. Todavía era pronto para comenzar a prepararse y aquel libro le estaba gustando muchísimo. Vampiros que se enamoran de humanas. Cosas raras, de las suyas. Hombres lobo. Aquellas historias fantásticas le apasionaban y secretamente deseaba ser la protagonista algún día de una historia de amor tan bonita como la que estaba leyendo.

HDA

Querido diario: ¡Hoy ha dado comienzo la primavera!. Hace buenísimo. El sol brilla con muchísima fuerza. Estoy nerviosa he decidido quedar con él. A ver que tal sale todo. Hemos quedado para cenar. Parece majisimo la verdad.

Cambiando de tema, tengo que empezar a estudiar, pronto empezaré los exámenes y cómo me queden me van a echar una bronca del quince. Este año termino bachillerato y es más jodido que otros cursos. Todavía no sé que estudiar el próximo año.
Estoy preocupada hace días que no sé nada de mamá. La verdad es que las cosas han cambiado mucho entre nosotras desde que mis padres se separaron, no sé supongo que es normal. Tengo que ser valiente, estoy triste pero sé que papá me necesita mucho más que yo a él. Lo está pasando realmente mal. Pobrecito. Tengo que ayudarle en todo lo que pueda.

Esther es una hija de p...Después de lo que me ha hecho y no deja de llamarme. No sé que diablos querrá pero no pienso cogerle el teléfono. Es una traidora de mierda. Para mi está muerta.

pdta: Quiero saber que pasa con mi cita, ojalá salga todo bien. mañana te lo cuento diario.


10/7/12

capitulo XIII (2º PARTE)

Un olor fuerte a tabaco concentrado inundaba toda la estancia, si podía llamarse así a aquel cuchitril. Los vasos empezaban a amontonarse por todas partes: en las estanterías, en el fregadero, debajo de la mesa, encima de esta,...señal de la vida que llevaba el inquilino de aquel tugurio. Había resquicios de colillas por doquier.

Un chico de aspecto desaliñado habitaba en aquel antro. Yacía tumbado en el sofá al tiempo que le daba pequeñas caladas a un cigarro y sorbía un bote de coca cola. Aquella era su forma de empezar la mañana, matando la resaca del día anterior. Así era su vida y era feliz, aunque la gente no comprendía cómo alguien podía serlo viviendo de aquella manera. Solo había dos cosas fuera de aquella miseria: su ordenador y el teléfono móvil, el cual se acababa de iluminar emitiendo un pequeño sonido: un mensaje. ¿De quién sería? se preguntaba. Ultimamente no tenía muchas conquistas, quizá debido a que muchas mujeres con las que quedaba se asustaban al verlo o sino lo hacían en el momento en el que veían su morada. El caso es que él era guapo, siempre lo había sido y siempre había tenido gran éxito con las mujeres, y todavía podía observarse debajo de toda aquella mierda su gran atractivo físico. Se incorporó del sofá y cogió el móvil deseoso de saber de quién era el mensaje. Lo leyó y una sonrisa iluminó su rostro al tiempo que decidía contestar al emisor de aquel mensaje. Era de una mujer. Tenía que pensar cómo engatusarla. Llevaba una mierda de vida pero era un hombre y como tal necesitaba satisfacer ciertas necesidades.


Muy lejos de allí una bonita chica estaba terminando de maquillarse. Una sonrisa iluminaba su rostro. Acababa de recibir un mensaje con el cual se confirmaba su decisión. Aquella noche daría comienzo el juego.


4/7/12

capitulo XIII: comienza el juego

El sol comenzaba a colarse por las rejillas de la persiana acariciando a Alicia que dormía en penumbras encima de la cama. La noche anterior se había quedado hablando hasta tarde con su nuevo ciber amigo.Habían pasado meses desde su ruptura con Rubén pero no los suficientes para que sanaran las heridas de su corazón, a pesar de la reaparición de David, el cual la distraía a menudo. Es más ni siquiera sabía cuando sanarían. Alicia parpadeó varias veces antes de abrir los ojos definitivamente y mirar el reloj. Ya era la hora de levantarse. Estaba de vacaciones y no tenía instituto pero aún así se había empezado a replantear su vida y quedarse en la cama no era la solución a sus problemas.

Paula salió de su habitación bostezando, casi chocándose contra las paredes de la casa. Todavía estaba zombie.

-Hola mamá- Buenos días-. Saludó al entrar en la cocina. Allí estaba su madre con la mirada pérdida en el infinito al tiempo que sorbía un café con leche.

Ruth sacudió la cabeza y poco a poco volvió a la realidad, acababa de percatarse de la presencia de su hija menor y no quería preocuparla. -¿Qué tal cariño?- preguntó volviendo su mirada hacia Paula al tiempo que esbozaba una sonrisa forzada.

-Bien mamá- contestó la pequeña-voy a salir un momento ¿vale? dijo Paula al tiempo que cogía una manzana y la mordía. -Te quiero- y sin más salió de la cocina hacia su cuarto.

Alicia cerró el grifo, envolvió su cuerpo desnudo en una gran toalla azul marino y con mucho cuidado salió de la ducha. Ducharse por las mañanas le sentaba de maravilla. Le ayudaba a aclarar su mente que tan descolocada se encontraba ahora. Era la manera de disipar sus dudas. De seguir para adelante. De cargar con todo aquello que la vida se había empeñado en atribuirle. Empezó a secarse y de repente una sonrisa se coló en sus labios. Aquel era el día definitivo. Por fin se había decidido a hacerlo. Iba a quedar con él. A fin de cuentas no tenía nada que perder. Ahora empezaba su juego. Decidida cogió su móvil para escribirle un mensaje.

-q t parece si cnams esta noxe junts???cnt. Ali-

Buscó su móvil y le dio a la tecla de enviar. Ahora todo lo demás era cosa de ella. El juego no había hecho más que comenzar.